domingo, 16 de julio de 2017

SANTORCAZ

Castillo de Santorcaz, foto de Pedro Ma Vargas Arévalo

    Fernando Rodriguez de Covarrubias, Arzobispo de Toledo de 1276 a 1280, dirige desde Torrelaguna el 19 de diciembre de 1277, tiempos de Alfonso X "El Sabio", la CARTA DE FUEROS que da a sus vasallos de Santorcaz (el nombre del pueblo deriva de San Torcat, en honor de Torcuato de Acci, el primero de los siete varones apostólicos enviados por Roma, en el siglo I, para evangelizar a España).


   En el Castillo de Santorcaz sufrió cárcel durante siete años el torrelagunense Cardenal Cisneros:

   Extracto del libro CISNEROS. UN CARDENAL ENTRE DIOS Y EL REY. Carlos Navarro y Rodrigo. Guadarramistas Editorial  "...una gracia obtuvo al retirarse de Roma, que fue origen para él de hondas amarguras y grandes persecuciones. Le otorgó el papa un breve, en virtud del cual debía dársele posesión del primer beneficio que vacase en la diócesis de Toledo. El uso de estos tiempos, dice Flechier, había introducido esta suerte de provisiones, llamadas bulas o gracias expectativas; pero contra ellas protestaban los obispos porque las suponían, y no sin razón, una mutilación de sus derechos y un ataque a su autoridad. Así es que cuando Cisneros quiso ocupar, apoyado en el breve pontificio, el arciprestazgo de Uceda, vacante en 1473 por muerte del que lo poseía, se encontró con que D. Alonso Carrillo, arzobispo de Toledo, había provisto dicho beneficio en uno de sus limosneros, y al tener noticia este prelado de la resistencia que opuso Cisneros a ser desposeído, resolvió usar con él de gran severidad, mandándole prender y haciéndole encerrar en la torre del mismo Uceda, esperando conseguir por este medio que renunciara a su beneficio. No se dobló Cisneros con la persecución, antes, por el contrario, manifestó aquella entereza de carácter que tanto crédito le había de dar más tarde como ministro y como prelado, puesta al servicio de causas más justas y desinteresadas, por lo cual aumentó la saña de Carrillo, que le hizo trasladar a más dura prisión, a la torre de Santorcaz, que entonces era la cárcel de los clérigos viciosos y rebeldes de la diócesis.
Durante los siete años que sufrió de cautiverio, Cisneros estuvo completamente entregado a la oración y al estudio, logrando su libertad, bien porque el arzobispo se rindiera a tanta firmeza, o se cansara de perseguirle, bien porque cediese a los ruegos de su sobrina la condesa de Buendía. No quiso, sin embargo, Cisneros seguir bajo la jurisdicción de un prelado que tan severo y hasta cruel se le había manifestado, por lo cual permutó su beneficio con la capellanía mayor de la iglesia catedral de Sigüenza, a cuya cabeza estaba entonces el justamente célebre cardenal Mendoza."
    En este castillo también fueron encarcelados otros personajes ilustres como la Princesa de Éboli y Charles Watteville de Joux, embajador de España ante Inglaterra en tiempos de Felipe IV,  por un incidente en Londres con la delegación francesa en la que hubo varios muertos y heridos saliendo victoriosa la parte española y por lo que el rey francés Luis XIV expulsó al embajador español en París y amenazó de guerra a España si no se depuraban responsabilidades. Charles tuvo que volver a España y fue encarcelado durante cuatro años en Santorcaz, de él dijo el primer ministro inglés Lord Clarendon:

 "Wateville era un hombre rudo, que parecía del campo, pero que realmente conocía las intrigas de la corte mejor que la mayoría de los españoles, y, excepto cuando su pasión lo sorprendió, fue cauteloso y astuto en sus negociaciones".

jueves, 29 de junio de 2017

DEL CAPITÁN JUAN BAUTISTA DE BONILLA NACIDO EN TORDELAGUNA Y FALLECIDO EN VERACRUZ



        "Allende nuestros mares,
         allende nuestras olas,
         el mundo fue una selva
         de lanzas españolas"









 Nada más sé de él, solo que era de Tordelaguna y fallecido en Veracruz (México) en 1635, haciendo testamento que se conserva en el Archivo General de Indias.

Alcance y Contenido: Autos sobre bienes de difuntos de 1635. 9 números: -Número 1.- Sobre los de Blas Hernández Nieto, natural de Miajadas, y difunto en Santa, con testamento y codicilo. -Número 2.- Del capitán Juan Bautista de Bonilla, natural de Tordelaguna, y difunto en Veracruz, con testamento. -Número 3.- De Gonzalo Fernández, presbítero, natural de Tavira, en Portugal, y difunto en Jipijapa, pueblo del partido de Puerto Viejo, provincia de Guayaquil, en Quito, con testamento, y fundación de una capellanía en su patria. -Número 4.- Del bachiller Cristóbal Jiménez, presbítero, natural de Almendralejo, en Extremadura, y difunto en La Paz, con testamento. -Número 5.- De Diego Muñoz, natural de El Toboso, y difunto en Indias. -Número 6.- De Sebastián Florín, natural de Villaseca, en La Sagra de Toledo, y difunto en las Lucanas, abintestato. -Números 7, 8 y 9.- Véase legajo 540B

martes, 27 de junio de 2017

DOS CITAS AL PUEBLO DESDE AMÉRICA EN S.XVI



Dos escritores nombraron a Torrelaguna, desde América en el S.XVI, por diferentes motivos, pero se encontraban opuestas sus ideas en cuanto a la explotación y abusos de los conquistadores sobre los indios.
Por un lado tenemos a favor de los conquistadores y al que los indios no le provocaban ninguna clase de compasión, como dejó escrito y defendió a GONZALO FERNÁNDEZ DE OVIEDO, Cronista de Indias, que escribió esto en la isla La Española (República Dominicana y Haiti) en 1556, en su obra "Quincuagenas":

Dichosa Tordelaguna
que tienes a Johan de Mena
cuya fama tanto suena
sin semejante niguna.
Él dejó tanta memoria
en el verso castellano,
que todos le dan la mano.
¡Dios le dé a él su gloria!

Por el otro, tenemos al padre franciscano JERÓNIMO DE MENDIETA, en cuánto a la denuncia de los abusos de los conquistadores y sus ansias de riqueza, que pasa a México en 1554 y en 1577 escribe desde allí la obra "HISTORIA ECLESIÁSTICA INDIANA", cuyo contenido fue tal que la Casa Real impidió su publicación y no fue impresa hasta 1870 en México y en la cual nombra al pueblo, alabando el trabajo de fray Pedro de San Sebastián en Nueva España:

"... y el dicho padre provincial las pasó bien grandes, por que hubo de ir a España y en la mar cayó en manos de ingleses, que lo llevaron a Inglaterra y rescatado murió en España, en el convento de Tordelaguna, de la provincia de Castilla."

*Imágenes de los libros: "HISTORIA GENERAL DE LAS INDIAS" de GONZALO FERNÁNDEZ DE OVIEDO e "HISTORIA ECLESIÁSTICA INDIANA" de JERÓNIMO DE MENDIETA.

lunes, 26 de junio de 2017

UNA TORRELAGUNERA GOBERNADORA DE LA ISLA DE ROBINSON CRUSOE

En el libro de las fiestas de 1985, MARIANO JOSÉ CID SÁNCHEZ (desde aquí mi gratitud por su labor historiadora de la villa) hace unas pequeñas semblanzas de personajes ilustres del pueblo y entre ellas aparece:

"FERNANDO AMADOR DE AMAYA, vecino de Torrelaguna por matrimonio, militar, sargento del Cuerpo de Dragones Reales. Destinado en Filipinas, fue nombrado gobernador de las ISLAS DE JUAN FERNÁNDEZ en la Capitanía General de Chile, del Virreinato del Perú. Donó a la iglesia de Torrelaguna gran número de ornamentos y joyas traídas de América, y dejó memorias para fiestas locales (siglos XVIII-XIX)".
















La fecha exacta en que fue nombrado gobernador siendo Teniente Coronel de Dragones es 9/11/1794.

Bien pues, el Archipiélago de Juan Fernández es un conjunto de pequeñas islas pertenecientes a Chile, descubiertas el 22/11/1574 por el piloto español, natural de Cartagena, Juan Fernández Sotomayor, al apartarse de la costa para evitar lo que posteriormente se llamaría CORRIENTE DE HUMBOLT. Piloto que estuvo en el punto de mira de la Inquisición por brujo, según decían por haber llegado en un viaje a El Callao antes de lo previsto (la verdad es que era muy buen marino, pero en fin así se las gastaban).
En una de estas islas basa su novela "ROBINSON CRUSOE" el escritor DANIEL DEFOE, inspirada en un caso real, el del marino inglés ALEJANDRO SELKIRK, abandonado a su suerte durante varios años en esta isla.
En un tiempo estuvieron medio abandonadas por la Corona Española, siendo refugio de piratas, para más tarde construir fuerte y presidio sobre todo político de independentistas americanos, desde finales del s. XVIII fue importante centro ballenero y de cazadores de lobos de mar.

"Los sedentarios por oficio, no entenderán jamás a quién siente de continuo la necesidad de partir, de moverse, de ir a otra parte, aunque sea para regresar".(Miguel Sánchez-Ostiz, "La isla de Juan Fernández"),

(Esta es una entrada que ya tenía en el blog en febrero del año pasado, pero a la que añadido un dato más, la fecha de nombramiento como gobernador de las Islas de Juan Fernández, que no está cuando fue publicada en el "Libro de las fiestas de 2009".)

EL GOBERNADOR DEL ARCHIPIÉLAGO DE JUAN FERNÁNDEZ

Algunas referencias sobre todo militares he encontrado del que fuera Gobernador del Archipiélago de Juan Fernández de 1794 a 1799, Fernando Amador y Amaya, uno de los últimos representantes del todavía grande imperio español al que muy pocos años le faltaba ya para empezar a desmoronarse con la rebelión de los virreinatos que dio lugar al nacimiento de numerosas repúblicas americanas.

Ingresa en el ejército en 1762 como cadete del Regimiento del Príncipe, encontrándose en 1765 en la campaña contra Portugal, en el sitio de Gibraltar donde ganó grado de Capitán del Regimiento de Dragones de Pavía en 1783, año que también solicita licencia para casarse.
El 15/2/1791 es nombrado Sargento Mayor de Dragones de la Frontera de Chile y al año siguiente el virrey le aprueba por orden real el anticipo de pagas.
En el viaje expedición de Don Luis de la Cruz del ilustre Cabildo de La Concepción de Chile, Fernando Amador de Amaya y ya coronel, como comandante del puesto de Ballenas, el último de la frontera, presta los últimos apoyos a dicha expedición "...que parte por tierras desconocidas y habitadas por indios bárbaros, intentando descubrir una ruta hasta Buenos Aires...".

En 1794 es nombrado ya Gobernador del Archipiélago de Juan Fernández al que llega con cien hombres, de su labor en las islas se sabe que mandó construir varias baterias defensivas, también hizo levantar una carta topográfica de ellas siendo publicada por vez primera y que mandó a la Corte española una relación-estudio importante sobre botánica, de los árboles, arbustos y vegetación existente en ellas.
El 24/11/1810 se le concede el retiro del ejército, debió de morir ya bien anciano pues en las guías de forasteros de Madrid aparece en las de 1816, 1821, 1822 y 1834.

APUNTE TAURINO DE 1951

En los comentarios de una anterior entrada APUNTE TAURINO DE 1895, Moisés Celestén Lozano, paisano y gran entendido del mundo de los toros, me puso sobre la pista de Mario Carrión, torero sevillano, nacido un 13/1/1934, sobrino de Curro y primo de Pepín, Manolo y Rafael Martin Vázquez que en su segunda temporada como novillero el 30/9/1951, toreó en Torrelaguna, triunfando y llevándose cuatro orejas y un rabo, como él reconoce en sus recuerdos. Trayectoria curiosa la de este torero que tomo la alternativa en 1955 y le siguen cuatro temporadas más toreando por España, Portugal, Perú, Ecuador, Colombia y otros países hispanos hasta que en 1959 se casa con una estadounidense, abandona el mundo de los toros y decide instalarse en Baltimore donde licenciándose en literatura y sociología se dedicó a profesor de español en la Universidad de Maryland. Nunca se olvidó del mundo del toro pues ha dado conferencias, artículos y entrevistas sobre los toros en los Estados Unidos.
http://www.carrionmundotoreo.com/

viernes, 23 de junio de 2017

DEL PASADO ESE PAÍS EXTRANJERO

















Tenía perdidas por los recovecos del blog estas dos entradas, que uno tal como eran, y a las que titulé con esta frase que entresaqué de L. P. Hartley, "El pasado es un país extranjero, allí las cosas se hacen de otra manera".

I. "...y así Tordesillas se convirtió en el destino de Juana sin voluntad propia para decidir por sí misma, pese a que ella era la reina propietaria de Castilla". (Manuel Fernández Alvarez, "Juana La Loca, la cautiva de Tordesillas").

Nada dicen estas palabras y lo explican todo. El porqué de una PROVISIÓN o mandamiento que se encuentra en el Real Archivo de Indias de Sevilla, fechada en Torrelaguna a 22 de marzo de 1530. Provisión de la Reina Juana mandando a Hernán Cortés y a su esposa que no entren en Méjico, hasta tanto presidente y oídores de la Audencia hayan tomado posesión de sus respectivos cargos. El martes 9 de agosto de 1530, se la entregó a Hernán Cortés el alguacil y comendador de Méjico, Diego Hernández de Proaño. Cuentan las crónicas que Hernán Cortés la besó, puso sobre su cabeza y obedeció.
¿Y por qué fechada en Torrelaguna y no dirigida por su hijo Carlos V?. Porque los Tribunales de Castilla la redactaron aquí y pusieron el nombre de la auténtica reina, que ya llevaba veintiún años internada por su padre, Fernando, en Tordesillas sola con su locura; su hijo Carlos había partido en 1529 a su primer viaje a Italia y en 1530 estaba siendo coronado emperador en Bolonia.
La carta tiene su importancia, pues si Cortés no la hubiese obedecido, habría provocado una pequeña "guerra civil" entre españoles en Méjico.
*Los retratos son de Juana "La Loca" y Hernán Cortés.

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Fuerte español de San Juan de Puerto Rico

II. El 22 de marzo de 1530, desde Tordelaguna, se mandan seis Cédulas reales en nombre de la Reina Juana, ya recluida en el Castillo de Tordesillas pero reina de Castilla hasta su muerte. Cinco iban dirigidas a Hernán Cortés o su entorno como la Audiencia de México, con el propósito de restarle poder al conquistador y que se sometiera al poder de los nuevos gobernadores mexicanos. La sexta iba dirigida a la Audiencia de Santo Domingo y en concreto a los oficiales de la isla de San Juan de Puerto Rico, para que pagaran a su contador Antonio Sedeño, cuarenta mil maravedíes.

El capitán Antonio Sedeño fue un conquistador oscuro y ambicioso que terminó sin autorización real conquistando territorios y apresando indios para venderlos como esclavos.
Estas circunstancias hicieron que junto a sus hombres fuera siempre perseguido por las tropas del gobernador Jerónimo Ortal, representante de la Corona española.
De 1512 a 1530 ocupó diversos cargos de poder en la isla de Puerto Rico, pero por su cuenta en 1530 decide invadir y conquistar la isla de Trinidad de la que tiene que salir huyendo ante el acoso total de los indios y las tropas de Alonso de Herrera y Álvaro de Ordax que eran los poseedores de los derechos de conquista y gobierno.
En junio de 1536 se adentra con 150 hombres y setenta caballos en Venezuela, provocando grandes atropellos contra los naturales por lo que la Audiencia decide mandar a Francisco de Castañeda con órdenes expresas de capturarle, no hizo falta, en 1538 un encontronazo con indios en el río Tiznado cae herido y fallece, alguna versión lo achaca a envenenamiento por parte de su entorno. También le escribió una elegía el poeta y cronista Juan de Castellanos que conoció alguno de sus hombres.

Las Reales Cédulas están en el ARCHIVO GENERAL DE INDIAS.

CÉDULAS REALES, pinchando aquí