martes, 10 de abril de 2012

BOCÍGANO

Ayer tomé un cruce en la carretera, de esos que te llevan a lugares que no existen, a momentos de la historia perdidos, olvidados; allá por la Peña Cebollera, donde nace el Jarama y se tocan tres provincias: Madrid, Guadalajara y Segovia; por donde están sus pueblos más recónditos y olvidados, y no hay cartel, ni falta que hace, que te diga que provincia estás pisando, las tres capitales están a más un ciento de kilómetros, y aquí se respira la libertad de los que no son de ninguna parte...y en el fondo de todas. Con un Jarama que fluye limpio, cristalino, descendiendo como un niño hacia el sur sin saber lo que le espera.


El camino me llevó a Bocígano, hoy pedanía de El Cardoso de la Sierra en la provincia de Guadalajara, ya solo cinco habitantes según la Wikipedia, de invierno, en verano y fines de semana seguro bastantes más. El destino que soñó el Cardenal Cisneros para retirarse pero que los avatares de esa España que estaba creando se lo impidieron, no tuvo ese privilegio como si lo tendría Carlos en Yuste, al que esperaba el Cardenal viniera de Alemania para entregarle Castilla, Aragón y medio mundo.


En Bocígano existió, ya solo quedan escasos sillares, el Monasterio Cisterciense del Real Sitio de Santuy, fundado a finales del s. XI, cuando los cristianos del norte empezaban a bajar victoriosos por las laderas sures de la Carpetania hacia Al Andalus. Monasterio dedicado a San Audito, santo martirizado en el s. II, en la cercana  Buitrago del Lozoya. Lugar tranquilo pensado para la meditación y el retiro de los monjes, también debió albergar a personajes importantes pues en el se encontró la tumba del infante Sancho de Castilla, enterrado en 1199. Tras pasar a la Orden de Santiago y después a la Basílica de Santa Leocadia de Toledo, en 1510 fue adquirido por el Cardenal Cisneros para su propio retiro y el descanso de los docentes de la Universidad de Alcalá de Henares, en estos menesteres funcionó algo más de un siglo, vendido posteriormente a particulares sus piedras irían borrándose de la historia.






jueves, 5 de abril de 2012

FERNANDO FERNÁN GÓMEZ



Quizás las razones de elegir LAS BICICLETAS SON PARA EL VERANO por parte de la compañía de aficionados al teatro de Torrelaguna XEXIL BODY MILK, para representarla en su 25 aniversario, es la admiración que siente el director de esta PEDRO GARCÍA DE LAS HERAS, por el autor de la obra FERNANDO FERNÁN GÓMEZ, pero también dentro de la obra se nombra al pueblo:


"...Bien, bien, cálmate. Si no es para llorar. A este valle de lágrimas hemos venido a llorar lo menos posible. Y a gozar y a divertirnos lo más que podamos. Lo que ocurre es que, de momento y hasta que las cosas no cambien del todo, es costumbre que en estas diversiones de hombres y mujeres haya por medio algo de dinero o algo de amor, y en vuestro caso no hay ni lo uno ni lo otro. Vosotros hacéis lo que hacéis porque estáis bajo el mismo techo, porque la casa es pequeña y os tropezáis a cada momento... Y nada más... Es mejor que tú te vayas a Torrelaguna a ayudar a tu tía y allí encuentres a un mozo un poco mayor que Luisito, del que te puedas enamorar... Y que Luisito se quede aquí estudiando la Física y solucionando los problemas de su desarrollo como Dios le dé a entender, que para eso era de las Juventudes Católicas. Tienes que irte, María. Todo esto es una injusticia, pero estoy convencido —y tú también— de que tiene que ser así."

Por otra parte, creo que FERNANDO FERNÁN GÓMEZ alguna vez habló o escribió sobre un amigo suyo de Torrelaguna que al morir le dejó como heredero de su biblioteca. También nos eligió en su EL VIAJE A NINGUNA PARTE para rodar alguna de las escenas de su película. Al menos en otras dos películas rodadas aquí participó como actor: DON QUIJOTE CABALGA DE NUEVO (1973), junto a MARIO MORENO "CANTINFLAS",  y en EL REY PASMADO (1991).
Buena elección por parte de los XEXIL para su aniversario y también como homenaje a FERNANDO FERNÁN GÓMEZ, escritor, actor, guionista y director de cine y de teatro.