viernes, 28 de enero de 2011

LOS CARRETEROS DE LA GALLEGA

La Gallega es una villa de la provincia de Burgos, comarca de La Demanda, partido judicial de Sala de los Infantes, muchos de sus habitantes en siglos pasados se especializaron en la construcción de carretas (carretería) y en la parte de historia de este municipio se puede leer:

"La localidad se dedicó, mientras existió la carretería, a la fabricación de carretas, muchas veces muy lejos del pueblo (Torrelaguna, en Madrid, etc.)."



Parece probado que no solo fue en Torrelaguna donde terminaron asentándose algunos de estos constructores de carretas de La Gallega sino también en el contorno: Bustarviejo, Colmenar Viejo, Miraflores, Guadalix, El Molar y Pedrezuela, pueblos todos muy cercanos al antiguo camino, luego carretera de Francia, ahora autopista nº I.
Se de oídas, pues aún no lo he visto, que existe un magnífico libro editado por la "Asociación Cultural El Bustar" de Bustarviejo, de título: "La vida tradicional en la Sierra de Madrid. Bustarviejo en el pasado" del que son autores Francisco Martín Baonza y José Martín López, en el que hacen alguna referencia a estos hechos.

Iglesia de La Gallega (Burgos).

domingo, 23 de enero de 2011

AUTOS DE FE

En el Archivo Histórico Nacional, Sección: Tribunal de distrito de la Inquisición de Toledo, se conservan diferentes Autos de Fe que debieron sufrir algunos vecinos del pueblo por diversos motivos, entre ellos he encontrado el de Gerónima, a la que ya dediqué una entrada del blog: "...PERO HABERLAS HAYLAS", aunque todavía no he llegado a saber de su condena.
La Inquisición debía de estar entretenida y no la faltó trabajo pues hasta nos juzgó a un alcalde por abuso del poder.


Proceso de fe de Alonso de Salazar, clérigo presbítero y comisario del Santo Oficio en Torrelaguna (Madrid), por vivir amancebado con su criada, de nombre María. Año 1659.

Proceso de fe de Antonio de Sacedo, vecino de Tordelaguna (Torrelaguna, Madrid), por palabras escandalosas. Año 1602.

Proceso de fe de Antonio Martínez, mozo soltero hijo de Francisco Martínez sacristán de Orozco, maestro de capilla, natural de Valdemaro y vecino de Torrelaguna, por palabras escandalosas. 1627

Proceso de fe de Catalina de Bustos, mujer de Francisco Vázquez, vecino de Torrelaguna, por palabras escandalosas. 1563

Proceso de fe de Gerónima, hospitalera del hospital de San Bartolomé de Torrelaguna (Madrid), por hechicería. 1616. Código de referencia: ES.28079.AHN/1.1.49.3//INQUISICIÓN,87,EXP.5

Proceso de fe de Pedro Gutiérrez, hijo de Catalina Martínez, labrador y vecino de Torrelaguna (Madrid), por blasfemias. 1646

Proceso de fe de Francisco González, tendero, vecino de Torrelaguna (Madrid), por blasfemias. 1533

Proceso de fe de Fernando de Madrid, hijo del difunto Fernando González de Madrid, vecino que fue de Torrelaguna, por judaizante. 1491.
Código de ref. ES.28079.AHN/1.1.49.3//INQUISICIÓN,164,EXP.2

Proceso de fe de Diego Ruiz de Ribera, presbístero, natural y vecino de la villa de Pedrezuela, junto a Torrelaguna (Madrid), por herejía. 1648

Proceso de fe de Diego de Villarroel, zapatero, vecino de Torrelaguna (Madrid), por blasfemia. 1546

Proceso criminal de Diego de Paredes, familiar del Santo Oficio y vecino de Torrelaguna, por injurias hacia Miguel de Córdoba. 1562

Proceso criminal de Juan de Valdés y Díaz, familiar del Santo Oficio y vecino de Torrelaguna, por los abusos que cometió mientras ostentaba los cargos de alcalde y regidor de la dicha villa. 1619

sábado, 22 de enero de 2011

EL EXILIO INTERIOR DE FRANCISCO ORTIZ (LOS ALUMBRADOS)

El 25/12/1525, la inquisición toledana promulgaba un edicto de fe contra los alumbrados o "dexados", grupo nada heterogéneo a los que se llegó a considerar como secta de carácter místico, relacionada con el protestantismo y alejados de la fe católica, apreciaciones nada reales por parte de la Inquisición pues solo intentaban tales alumbrados vivir una vida más sencilla, de contacto directo con Dios y oración íntima, pero al fin y al cabo era una corriente religiosa que podía volverse peligrosa, contaba con adeptos incluso entre la nobleza y sus principales focos estaban en el interior de Castilla sobre todo en pueblos de las provincias de Guadalajara y Toledo, Pastrana y Escalona principalmente.


Fray Francisco Ortiz, franciscano, por todos admirado por sus hechos y escritos, le cayó una reclusión conventual de dos años, el 21/4/1532, en el Convento franciscano de La Madre de Dios de Torrelaguna, el motivo simple fue el de salir en defensa en sus homilías de alguno de los detenidos y en concreto de la religiosa Francisca Hernández que estaba siendo juzgada por la Inquisición.
Fray Francisco le debió de coger gusto al convento de Torrelaguna y ya no quiso salir más de el en el resto de su vida y eso que le animaron para que lo hiciera hasta importantes miembros de la nobleza, entre otros motivos por que se dedico a escribir obras religiosas desde dentro del convento que publicadas eran del gusto de todos los que las leían por lo que mantuvo correspondencia con varios "grandes" de la época.
Falleció en Torrelaguna en marzo de 1547.

sábado, 15 de enero de 2011

II. POEMAS DE JUAN DE MENA.



Avaro que non sosiegas
buscando sotiles modos,
lo que tu robas de todos,
dime ¿para quién lo allegas?
Tus riquezas tanto çiegas,
allegadas por mal arte,
¿a quién pueden fazer parte,
pues a ti mesmo las niegas?.




-LA MUERTE DE JUAN DE MERLO:

Allí, Johan de Merlo, te vi con dolor,
mayor vi tu fin que non vi tu miedo,
mayor vi tu daño que non el remedio
que dio la tu muerte al tu matador.
¡O porfioso, pestífero error!
¡O fados crueles, sobervios, raviosos,
que siempre robades los más virtuosos
e perdonades la gente peor!.

Juan de Merlo, de orígen portugués, guarda mayor del rey Juan II; murió en el año 1443 en un combate entre el maestre de Calatrava y Rodrigo Manrique.

-LA MUERTE DE LORENZO DE AVALOS:

Aquél que tu vees al çerco tornado,
que quiere subir e se falla en el aire,
mostrando su rostro robado donaire
por dos desonestas feridas llagado,
aquél es el d'Avalos mal fortunado
aquél es el limpio mancebo Lorenço
que fizo en un día su fin e comienço,
aquel es el que era de todos amado...
...¡O dura Fortuna, cruel tribulante!
Por ti se le pierden al mundo dos cosas:
la vida e las lágrimas tan piadosas
que ponen dolores de espada tajante.


Lorenzo Dávalos, camarero del infante Don Enrique, fue herido en un combate librado cerca de Escalona entre los partidarios de Don Álvaro y los del infante, y a los pocos días murió.

Juan de Mena, Obras completas. Edición, introducción y notas de Miguel Ángel Pérez Priego. Planeta / Autores Hispánicos.