viernes, 23 de noviembre de 2012

UNA DEL OESTE: PLOMO SOBRE EL JARAMA


Tomo del blog: Observatorio audiovisual de Canarias, una pequeña y sabrosa anécdota del productor  de cine canario ANDRÉS SANTANA, durante el rodaje en 1970 de tres películas del director JOSE MARÍA ZABALZA, que se harían a la vez:

Los buenos resultados como meritorio de producción hicieron que José Luis Lorente volviera a contar con Andrés para próximos proyectos. Entre ellos, el rodaje con José María Zabalza de tres películas a la vez, una experiencia insólita... Lorente lo llamó anunciándole el comienzo del rodaje de 20.000 dólares por un cadáverLos rebeldes de Arizona y Plomo sobre Dallas, filmadas a la vez en el pueblo madrileño de Colmenar Viejo y alrededores....

A propósito de esto, recuerdo lo que nos ocurrió un día que estábamos rodando en Torrelaguna, al noreste de Madrid, muy cerca de Guadalajara. Era la época de la película “Le llamaban Trinidad” y estaba de moda que los personajes de aquellos westerns fueran especialmente dejados, como muy vagos. La escena consistía en que el actor, Carlos Quiney, iba a pie con el caballo detrás cogido por las riendas y debía cruzar un río con el que se encontraba. Lo que Zabalza quería era que Carlos cruzara el río como si éste no existiera. Que pasara a pie, con el caballo detrás, mojándose, como si la cosa no fuera con él. O como si fuera tan vago que ni siquiera se molestaba en subirse al caballo. La verdad es que la cosa tenía su gracia.
¿Y que ocurrió?
El caso es que Carlos, que era un guaperas, le proponía a Zabalza subirse aunque sea al estribo del caballo en el momento de pasar para no mojarse demasiado. Pero Zabalza le decía que eso era una gilipollez, que no tenía sentido, porque, si hacía eso, entonces lo lógico hubiera sido que, directamente, se subiese al caballo. Quiney seguía que si no era seguro, que si el río era más profundo de lo que parecía… Estaba claro que no le apetecía mucho meterse en el agua. Hasta que de pronto José María, ya mosqueado, le coge el caballo y con el vaso de vino en la mano se mete en el río… ¡Casi se ahoga! Llevaba un sombrerillo de esos para el sol y además era muy bajito. Pues de pronto se quedó sobre el agua sólo el sombrero flotando y la mano de Zabalza por fuera salvando el vaso de vino. ¡Tuvimos que tirarnos al agua para rescatarlo!. "




15 comentarios:

Mari-Pi-R dijo...

Pues mira por donde rodando por Torrelaguna, parece que tenéis de todo.
Un abrazo y feliz semana con una buena película.

PACO HIDALGO dijo...

Se puede mojar y ahogar cualquier cosa, menos un buen caldo; cosas que ocurren en Torrelaguna. Divertido, sí. Buen fin de semana, Eduardo.

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

La anécdota es como un gag más de los de películas como las de la serie Trinidad que mencionas. Tuvieron mucho éxito aquellas películas, que hoy nos parecen horrorosas. Llegaban a estar en cartel más de un año. Mi padre nos llevo a ver una de ellas, era yo muy pequeño, una noche de verano, porque el cine en el que la echaban tenía aire acondicionado. Al llegar ya dentro hacía un calor de mil demonios y la gente empezó a protestar. Se había estropeado el aparato del aire y tuvieron que abrir unas ventanas, que afortunadamente tenía el cine. Con las risas a todo el mundo se le olvidó recordar el calor que estábamos pasando.
Un abrazo Eduardo.

Carolina dijo...

Beenas anecdotas. Un beso, Eduardo.

Cayetano dijo...

Algunos no sueltan el vaso de vino ni aunque se ahoguen. Muy del estilo de aquellas películas.
Un saludo.

Eduardo de Vicente dijo...

Con la construcción del embalse de El Atazar, unos kilometros más arriba, inaugurado en 1972, toda la fisonomía de esta zona del río Jarama cambió para siempre al llegarle menos aporte de las aguas del Lozoya, hoy serán casi irreconocibles las escenas por donde se rodaron estos y otros spaguettis-western, muy de moda en los años 60 y principios de los 70, como ya he contado en otras entradas de este blog (etiquetas: películas), también recuerdo el rodaje de algún capítulo de la serie "Curro Jimenez". En esta época yo era un niño y esta películas del Oeste me encantaban.

Abrazos para todos.

RETABLO dijo...

Con todo las de Sergio Leone tienen hoy muy buena crítica. Y es cierto que aparecen unos tipos mal aseados en los westerns de la época. Muy distintos,por ejemplo, a Gary Cooper en Solo ante el peligro.
Saludos.

Eduardo de Vicente dijo...

En esta época se rodaban muchos spaguettis-western en España, había unas pocas zonas especializadas en ellos con poblados del Oeste como aún quedan en Almería., de la sierra de Madrid también salieron muchos. Entre tantos alguno bueno saldría como bien dices de la trilogía de Sergio Leone con Clint Eastwood y esos títulos rimbombantes.

Saludos Retablo.

lar-ami dijo...

Antes que el Atazar, ya el pantano del Vado dejaba (y sigue dejando) seco el Jarama. Hoy para rodar esta escena habria que buscar con un candil (salvo que el actor se cayera de boca y quedara inconsciente). Un abrazo

Paco Muñoz dijo...

Que anécdota más graciosa aunque debió pasarle al guaperas.
Un abrazo Eduardo.

CarmenBéjar dijo...

¿Espaguetti western en la Sierra de Madrid? Mi primera noticia, amigo. Pues el oeste americano no se parece mucho a los roquedales graníticos y las escobas y monte bajo que abundan en el Sistema Central... ¿Almería y Madrid? No se parecen en nada.
Un saludo

Eduardo de Vicente dijo...

Lar-ami, yo me he bañado mucho en el Jarama de chico en los sesenta y primeros setenta, no había piscinas municipales, ya existía El Vado y bajaba caudal por el aporte del Lozoya, fue con El Atazar cuando por esta zona empezó a quedarse en secarral.

Saludos.

Eduardo de Vicente dijo...

Paco, algo he leído ahora, pues antes no lo conocía, de este director José María Zabalza y debía ser todo un personaje.

Saludos.

Eduardo de Vicente dijo...

Carmen, muchos spaguettis-western se rodaron en la provincia de Madrid, en los sesenta, incluso antes que en Almería, decenas de ellos, en esta otra entrada doy alguna explicación:

http://gelaguna.blogspot.com.es/2011/10/cine-rodado-en-torrelaguna-anos-60.html

Saludos.

Flores dijo...

Que anecdota mas buena, ya sabía el otro como era el rio, je,je,je