lunes, 19 de marzo de 2012

FRANCISCO SALAZAR Y LA EXPULSIÓN DE LOS JESUITAS

Por la Pragmática Sanción de abril de 1767, dada por Carlos III,  se expulsaba a los jesuitas de todos los dominios de la Corona de España incluyendo los de Ultramar, decretaba también la incautación de todo el patrimonio de la Compañia de Jesús. Las razones de esta expulsión hay que buscarlas en el apoyo de los jesuitas al Papa en sus enfrentamientos con los gobiernos europeos, también se los acusaba de estar relacionados con el Motín de Esquilache de 1766, pero ya en agosto de 1765, la secretaría de Gracia y Justicia tenía un informe sobre las tendencias a favor o en contra de la Compañia de Jesús de la mayor parte de los ministros de los Consejos, Chancillerías y Audiencias del Reino. Entre los ministros investigados tenemos a Francisco Salazar y Agüero, que era calificado como "indiferente, pero menos adicto a los jesuítas".

Francisco Salazar y Agüero había nacido en Torrelaguna el 7-9-1699, hijo de los también torrelagunenses Alonso Salazar y Rojas y de Josefa de Agüero. Perteneció al Consejo Real, fue Oidor de la Chancillería de Granada y Ministro del Consejo de Castilla. Falleció en Madrid el 19-4-1771, siendo durante sus últimos años de vida Regidor de Torrelaguna.
Había casado en 1737 con Luisa Alvarez de Toledo y Navacerrada con la que tuvo cinco hijos: Francisco, Manuel, Antonio, Rosa y María.

Tomismo y jesuitismo en los tribunales españoles en vísperas de la expulsión de la Compañia de Jesús

La expulsión de los jesuitas (Blog: PASEANDO POR LA HISTORIA)

La expulsión de los jesuitas de Sonora

19 comentarios:

Cayetano dijo...

Otro ilustre personaje de Torrelaguna.
La expulsión de los jesuitas o la incautación de su patrimonio está siempre detrás de los intentos de modernizar el país, tanto en la época ilustrada de Carlos III como durante la Segunda República.
Un saludo.

Eduardo de Vicente dijo...

Si Cayetano pero al final sería España otra vez perjudicada al cortar de golpe la gran labor de estos en la América española. Además de ser una expulsión violenta al hacinar como ganado a miles de ellos en barcos hacia los territorios pontificios en una travesía en muchos casos trágica.

Saludos.

PACO HIDALGO dijo...

Bueno, creo que fue una medida acertada la expulsión de los jesuitas para la España de la segunda mitad del XVIII, dado el altísimo poder que tenían en el reino, no sólo en España, sino también en América. Y ese ministro de Torrelaguna parece que no lo tenía muy claro o, al menos, no lo demostraba. Un cordial saludo, Eduardo.

Eduardo de Vicente dijo...

Quizá toda reforma lleve su buena y mala intención juntas. En esta se quitaba a un enemigo político de lo que se beneficiarían también otras ordenes religiosas y de paso también muchos otros, que no el pueblo, por la incautación del gran patrimonio de la Orden.
Saludos Paco.

El Gaucho Santillán dijo...

Aqui en Argentina, eran muy fuertes.

Aùn hoy, las "ruinas jesuìticas", son formidables.




Un abrazo.

Coral dijo...

El inmenso poder de los jesuitas no fue compatible con los intentos de modernización borbónicos. Si hicieron sus cosas buenas o malas, esa no es la cuestión, sino quitarse de en medio a una fuerza vital en aquella época donde las políticas regalistas eran las que primaban.

Un saludo!!

CarmenBéjar dijo...

Me hace gracia que, desde entonces, desde 1767, los jesuítas eran expulsados de España cada dos por tres, sobre todo cuando sobrevenían regímenes de carácter liberal.
Saludos

Eduardo de Vicente dijo...

Cierto Gaucho, en América fue grande su poder.

Abrazo.

Eduardo de Vicente dijo...

La política y la religión siempre enredadas Coral.

Saludos.

Eduardo de Vicente dijo...

Carmen pero lo que choca en un país católico es esa forma de expulsión de otros cristianos que acabó trágicamente para muchos.

Saludos.

Carolina dijo...

Hola Eduardo,
fue una orden muy poderosa que aqui en mi pais dejo una gran obra. Su tarea de evangelizacion fue importantisima.
Saludos.

Eduardo de Vicente dijo...

Carolina, se ve que su cristianismo militante era problemático en esa época para todos los gobiernos europeos y muchos los expulsaron, pero cuando volvieron lo siguió siendo para las nuevas repúblicas independientes americanas y algunas también decretaron expulsiones ya en el s.XIX, como creo que pasó en Argentina.

Un cordial saludo.

CAROLVS II, HISPANIARVM ET INDIARVM REX dijo...

Un hecho clave de nuestra historia que hundía sus raíces en el creciente galicismo y antipapismo de los sucesivos gobiernos Borbón, desde el ascenso del Animoso al trono de España en 1700.

Un saludo.

Eduardo de Vicente dijo...

Y no solo en España, como sabes Carolvs, numerosos gobiernos europeos también decretaron su expulsión en esta época.

Saludos.

lar-ami dijo...

Pero luego volvieron con mas fuerza. Prueba de ello es ICADE e CAI. Saludos

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Bueno, creo que buena parte de las razones por las que eran expulsados los jesuitas era la de profesar el cuarto voto, además de los tres tradicionales. Aquel consistía en la obediencia al papa, lo que a diferencia de otras ordenes los hacía especialmente desobedientes al poder civil. Un abrazo.

Eduardo de Vicente dijo...

Eran otros tiempos Lar-ami y quizá mayor su integrismo en aquellos.
Saludos.

Eduardo de Vicente dijo...

Hay estaba la razón fundamental DLT.
Un abrazo.

Carolina dijo...

Volvieron en 1836, Eduardo. Pero tuvieron varios tropiezos, ya no fue lo mismo.
Un abrazo.