"Se verá que la simple y laboriosa oruga subterránea que es este pobre diablo... da la impresión de haber ido recogiendo a través de los largos Vaticanos y estrechos escondrijos de la tierra toda casual alusión... que ha podido encontrar no importa cómo, y en cualquier clase de libros, sagrados o profanos" ("MOBY-DICK", HERMAN MELVILLE).
"Para el niño gustoso de mapas y grabados,
es semejante el mundo a su curiosidad.
¡Qué enorme el universo a la luz de la lámpara!
¡Qué pequeño a los ojos grávidos de recuerdos!
Un buen día partimos, la cabeza incendiada,
repleto el corazón de rabia y amargura,
para continuar, tal las olas, meciendo
nuestro infinito sobre lo finito del mar"(CHARLES BAUDELAIRE).
"Alta traición: No amo mi patria, su fulgor abstracto es inasible. Pero aunque suene mal, daría la vida por diez lugares suyos, cierta gente, puertos, bosques de pinos, fortalezas, una ciudad deshecha, gris, monstruosa, varias figuras de su historia, montañas y tres o cuatro ríos." (JOSE EMILIO PACHECO, mexicano).
La página web: "una Ventana desde Madrid (uVdM)", tiene un interesante reportaje sobre Torrelaguna, su historia y monumentos, además de muchos otros sitios como las cercanas Talamanca del Jarama, Buitrago del Lozoya o Montejo de la Sierra:
El destierro en tu mismo país era un castigo que antiguamente se utilizaba mucho, alejarte del lugar donde habitabas o habías nacido a regiones más lejanas, por algún delito cometido o simplemente por política, como el que sufrió en este caso María del Carmen Villavicencio de Fulgosio, desterrada a Torrelaguna en la década de los treinta del s.XIX, por ser la madre de tres militares: Dámaso, José y Francisco Fulgosio y Villavicencio, partidarios de Don Carlos y no de Isabel, en la sucesión al trono tras la muerte de Fernando VII.
El convenio de Vergara de 1839, que puso fin a la primera guerra carlista, en el que firmarían entre otros Francisco como Brigadier y José como coronel del ejército carlista, los rehabilitaría al nuevo ejército isabelino.
En 1841 Dámaso y José se implicarían en otro suceso que tiene relación con Torrelaguna a través del general Manuel Gutiérrez de la Concha, otro de los implicados en el asalto al Palacio Real para hacerse con la niña reina Isabel II y sacar del poder a Espartero, golpe fallido, Dámaso al igual que el general Diego de León sería detenido y fusilado, José tuvo más suerte al igual que Manuel Gutiérrez de la Concha que pudo huir a Italia, él lo hizo a Portugal.
La caldereta popular que da el ayuntamiento al finalizar las fiestas, con carne toro de lidia y patatas guisadas, es una costumbre que data creo de los años ochenta, antiguamente estas carne se vendía a particulares, "como muestra este botón" del Boletín Oficial de la provincia de Madrid de 1916, que entre los acuerdos tomados por el ayuntamiento viene:
"Se acordó que el kilogramo de carne de los toros que han de lidiarse en la próxima función popular se venda al precio de una peseta y veinte céntimos, y los solomillos y demás al precio del año anterior."
El otro día dí con este artículo en gallego y me acordé de haber visto en el cementerio los nichos de esta pareja que vivió sus últimos años en Torrelaguna. Representantes de ese exilio cultural español por la guerra civil, Jesús Bal y Gay, (Lugo, 1905 - Torrelaguna, Madrid, 1993), fue un importante compositor y musicólogo gallego, pasó la guerra en Inglaterra para después exiliarse en el México de Lázaro Cárdenas tan benefactor del exiliado republicanismo español tras la guerra.
Su esposa Rosa fallecería en el 2002.
Imagino que al menos los de la zona conocerán donde está grabado este vídeo de la canción "Antes de que cuente diez" de Fito y Fitipaldis. Es "El Pico de la Miel" y el Hostal "El Cancho del Águila", en La Cabrera (Madrid), apenas 1O Km de Torrelaguna por la carretera de Valgallego.
Los primeros spaghetti western no se rodaron en Almería si no en la provincia de Madrid, entre otros de los parajes del Jarama por Torrelaguna saldrían escenas para estas películas, el traer actores extranjeros como en las grandes producciones de los años 50, llegar al aeropuerto de Barajas y trasladarse apenas 40 Km para empezar a rodar era toda una ventaja, el frío invierno mesetario puede que entre otras razones hiciera buscar parajes más cálidos para rodar durante todo el año debido al gran boom de estas películas durante esta década y parte de la siguiente, la zona elegida será la de los desiertos de Tabernas en Almería, pero también hubo "poblados del oeste" en Daganzo (foto de arriba) y Hoyo de Manzanares (Madrid), para rodarlas.