En 1596 desde la Isla Trinidad partiría la última expedición en vida de Felipe II hacia El Dorado para adentrarse en Guyana, lo que se conocía como un territorio extenso de costa entre el Amazonas y el Orinoco.Los franciscanos que partieron de Tordelaguna como miembros de esta expedición eran: fray Lorenzo de Luna de 30 años, fray Gerónimo de Peña de 26, fray Juan de Manosalvas de 26 y fray Pablo Barrasa de 25, también los acompañaba Juan de Moya, hermano del cura de Tordelaguna.
Fueron cerca de quinientas personas, incluídas mujeres y niños, los embarcados en esta expedición y como todo lo relacionado con El Dorado acabaría demasiado mal.
(continuará...)

12 comentarios:
Las gentes de Torrelaguna aman la aventura, sobretodo en aquellos tiempos, es preciosa la foto que has puesto.
Un abrazo
Ya advertí que la selva es peligrosa, pero los hombres también. Ya veremos cual es la causa del trágico final de esta expedición, que ni los frailes pudieron evitar. Quedo a la espera. Un abrazo.
Ya vemos que los tordelagunenses eran muy emprendedores. Digo yo que si llegan a saber lo que les esperaba...
¿Has visto la peli de W. Herzog?
Un saludo
Auténticos aventureros. Qué valor embarcarse en una expedición como esa, con todas las penalidades que aguardaban entonces en los viajes.
Feliz domingo
Bisous
Buscar el paraíso en nuestro planeta suele acabar en frustración.
Me sé de uno que si llega a saber el final de la historia no hubiera abandonado Torrelaguna.
Un saludo.
Como bien dice Cayetano buscaban el paraíso y encontraron el infierno.
Los frailes puede ser que fueran voluntarios pero La Corona deseaba mandarlos en ella.
Muy buena la película "Aguirre, la cólera de Dios", Dissortat, me gustó, pero históricamente mezcla dos expediciones distintas la de Orellana en la que iba el fraile Gaspar de Carvajal y que fue como veinte años antes que la de Aguirre.
Abrazos para todos.
Ignoraba que en esta desgraciada expedición estuviese también Torrelaguna como protagonista. Me imagino esos frailes que estaban acostumbrados a su meseta castellana y a los páramos de las afueras de Madrid, llegar a esas selvas tan inhóspitas y tan llenas de mosquitos y de indios con ganas de cortarles y reducirles la cabeza.
Saludos
Veremos como va acabando Juan, no lo tengo preparado aún ando leyendo cosas sobre ella.
Saludos.
(El choque de las gentes de la península con la nueva naturaleza americana debió ser grandioso)
Estaba claro que esta aventura por la durísima selva no podía acabar muy bien, aunque fuese gente de Torrelaguna. Saludos, Eduardo.
Las expediciones por una selva virgen están siempre llenas de peligros, hasta hoy en día y eso que contamos con más avances tecnológicos para hacerla más llevadera, pero bueno esto pronto acabavará en cuanto deje de haber selva y solo queden parques temáticos. Una pena. Saludos Paco.
Incluso aunque no sea ni selva ni virgen, una expedicion por tierras tropicales presenta dificultades (mosquitos, clima, plantas deconocidas, manglares, pantanos, animales,..) para los europeos, por desconocimiento.
Por ejemplo, por el parque natural de Wekiwa en Orlando. Saludos
De todas las maneras y pese a sus dificultades estas expediciones en esos tiempos eran algo a mi entender grandioso, ese afán por reconocer tierras ignotas.
Saludos Lar-ami
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