Un arcabuzazo de uno de sus hombres, "los marañones", en Barquisimeto, Venezuela, acabó con la vida de Lope de Aguirre y de paso con su expedición en busca de El Dorado. Su cuerpo sería descuartizado y entregado como carne a los perros, su cabeza enjaulada y mandada a exponer en El Tocuyo. Meses antes se había alzado contra su rey Felipe II, acabando con la vida del gobernador de la expedición Pedro de Ursúa e incluso mandando cartas de abierta rebeldía al propio rey. A lo largo de esta maldita aventura por los infiernos, el loco Aguirre mandaría asesinar a 72 personas de la expedición y viéndose al final rodeado por las tropas españolas, él mismo sesgó la vida de su propia hija debido al miedo de que fuese ultrajada. Antes tras dejar el río Marañón, adentrarse en la amazonía y salir al Atlántico había tomado a sangre y fuego la Isla Margarita, asesinando a más de 50 de sus pobladores.
Ante estos hechos y el fracaso de otras expediciones en busca de El Dorado como Felipe II no iba a mandar monjes franciscanos en nuevas expediciones que aliviaran el espíritu de una tropa deslumbrada por el oro que esperaba encontrar, diezmada por enfermedades, hambre, enfrentamientos con tribus hostiles, calor y locura.
(continuará...)
12 comentarios:
Un final tremendo para un demente asesino como era el loco Aguirre, más pirata que conquistador.
Veo que mi entrada última sigue sin actualizarse, a pesar de los sabios consejos de Paco.
Voy a mandar a Lope de Aguirre a que haga una visita a los de blogger a ver si así sacamos algo en claro.
Un saludo.
Que tiempos.
Desconocìa el final de este demente.
Un abrazo.
Final tremendo para una expedición en la que todo fue tremendo y violento, lo curioso del asunto es la gran cantidad de hombres que siguieron al loco Aguirre, muchos tanto o más locos que él.
Saludos Cayetano y Gaucho.
Todavía me acuerdo del Aguirre que dirigió Werner Herzog. Qué pesadilla!
Ese hombre estaba como una cabra, por desgracia para quienes lo acompañaron y para quienes topó en su camino.
Buenas noches, monsieur
Bisous
Naturalemnte todos recordamos aquella película de W. Herzog. Todo un clásico.
Este personaje busca El Dorado cegado por las riquezas, como los Caballeros de la Tabla redonda el Santo Grial. De todas maneras, Aguirre se hubiese proclamado rey de cualquier sitio en un moemtno dado...
Un saludo
Pues no la he visto madame, aunque sé que la foto de la entrada es de ella, voy hacer por verla inmediatamente.
Si conozco la de "El Dorado" de Saura y en novela "La aventura equinoccial de Lope de Aguirre" de Ramón J. Sender.
Bisous.
Dissortat, son alucinantes las cartas que mandaba a Felipe II, de todas las maneras llegó a entender algo de su comportamiento pues en esa expedición iba mucha tropa de la que participó en las "guerras civiles pizarristas" en el Perú.
Un saludo.
Ya te dije que la selva es peligrosa. Te puedes encontrar un loco ambicioso en cualquier momento. Un abrazo.
Esa pizca de locura, que se desbocó en Lope de Aguirre, está presente en todos los conquistadores del XVI.
La ambición, afan de poder, la conquista de tierras para cristianizar y donde reinar,... por si solas no justifican sus hazañas. Saludos cordiales
Esperamos con interés más noticias sobre estos valientes frailes de Tordelaguna que partieron a buscar El Dorado.
Saludos
Menudas barbaridades se hacían en aquellos tiempos. No me puedo imaginar el que ha de ser acabar con la vida de tus propios hijos. Lo dicho, como cabras...
Hoy he estado en una conferencia de Manuel Vicent, en la que se ha hablado de un libro que estoy leyendo de otro Aguirre, "jesuita" y que fue el anterior marido de la Sra. de Alba. El primer Aguirre la cólera de Dios, el segundo...
Saludos
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