miércoles, 2 de noviembre de 2011

¡ ABRID AL SANTO OFICIO !


BARTOLOMÉ CARRANZA, nació en Miranda de Arga (Navarra) en 1503, dominico, llegó a ser Arzobispo de Toledo y tuvo el proceso inquisitorial más famoso y largo del s.XVI, por unas obras que escribió a las que con el tiempo se consideró luteranas, pese a conocer al rey Felipe II y ser amigo personal de la princesa su hermana.
Sus "Comentarios sobre el catecismo cristiano" fueron considerados herejía, en un proceso que tenía también mucho de envidias y luchas eclesiásticas.
El proceso llegó a ser tan importante, empezó en 1559 con su detención en Torrelaguna, que el propio Papa intervino enfrentándose a Felipe II, solicitando que fuera en Roma donde Carranza fuese juzgado, cosa que consiguió en 1567 después de unos años y gestiones, ante el miedo a que la Inquisición hiciera una de las suyas. Seguido el proceso en Roma fue declarado inocente, pero condenado a abjurar de parte de su obra, suspendido de sus funciones y seguir recluido en un convento, al final de su vida por propia voluntad.
Murió en Roma con 73 años, de los cuales había pasado sus últimos diecisiete en prisiones.
Hecho este resumen de su vida, ahora solo pretendo resumiros, los hechos físicos que llevaron a su detención en Torrelaguna en el palacio de Salinas y que son contados con mayor profundidad y detalles por MARCELINO MENÉNDEZ PELAYO en su "HISTORIA DE LOS HETERODOXOS ESPAÑOLES". El 8 de abril de 1559, el fiscal de la Inquisición pidió contra Carranza prisión y embargo de bienes: "por haber predicado, escrito y dogmatizado muchas herejías de Lutero". El rey que estaba fuera de la península, confirmó el 26 de junio el acuerdo, encargando se tuviese respeto y consideración a la dignidad del arzobispo y convino con su hermana que lo llamara a Valladolid para evitar el escándalo. La princesa lo hizo así en 3 de agosto y el 6 recibió la carta el arzobispo, que contesto que iría, deteniéndose tanto en los lugares de su diócesis que el 14 estaba aún en Alcalá, Fuente el Saz, Talamanca así hasta el domingo 20 de agosto que entró en Torrelaguna con sus ayudantes y sirvientes, donde como ya conocían la noticia fue agasajado, al igual que en los demás pueblos por donde entraba, pues le apreciaban y el se dirigía con calma hacia Valladolid, esperando quizá que el rey llegara pronto a la península para salvarle, pero el 17 de agosto ya se había dado orden definitiva de prisión, vista la tardanza del reo y el "temor verosímil de fuga".
El martes de madrugada el inquisidor Diego Ramírez, amaneció a media legua de Torrelaguna con cien hombres, que escondió en las frondosas arboledas de la orilla del Malacuera, haciéndoles antes un breve razonamiento sobre la necesidad de obedecer al Santo Oficio en cualquier coyuntura, pues se podía temer una revuelta, por lo que ya sigilosamente había puesto en prisiones al gobernador de las tres villas arzobispales, a los alcaldes, justicias y alguaciles del lugar, que tenía como afectos a Carranza y podían estorbar el golpe.
Llegada la hora convenida se dirigieron donde se encontraba Carranza, repartiéndose los guardias por puertas y escaleras, hasta que acostado, oyó ruidos, preguntó ¿quién llama? y respondieron: ¡Abrid al Santo Oficio!.

28 comentarios:

La Dame Masquée dijo...

Menudo sobresalto para los habitantes. No cabe duda de que era un lugar bien movidito, eh? Cómo debía de retumbar eso de ¡Abrid al santo oficio!
Ya ve, ni siquiera valía ser amigo del rey cuando algo olía a Lutero.

Feliz tarde

Bisous

Eduardo de Vicente dijo...

Madame, aparte de Lutero estaban en juego intereses económicos, como las rentas de todo el Arzobispado de Toledo, al que pertenecía también esta villa, razones para que el proceso se alargara pues mientras tanto pasaban a ser asuntos de La Corona.

Igualmente, bisous.

Juan dijo...

En efecto, Eduardo, el acoso de Felipe II es un episodio negro en la vida del segundo Austria. En el libro-biografíosa de Geoffrey Parker lo describe fenomenalmente bien. Una mancha en el esfuerzo de los últimos biógrafos filipinos que tratan de quitarle el título de Diablo del Mediodía.
Sobre la cita de don Marcelino a ver si la encuentro, pues aun que era un reaccionario de tomo y lomo, me gusta mucho leer su magna obra a sorbos.
Saludos desde los Madriles.

CAROLVS II, HISPANIARVM ET INDIARVM REX dijo...

Más parece caso de envidias eclesiásticas que de luteranismo...el caso es que el hombre acabó mal.

Un abrazo.

Eduardo de Vicente dijo...

Juan, en la "HISTORIA DE LOS HETERODOXOS ESPAÑOLES", como digo, cuenta muy bien el suceso, yo lo resumí del libro en una biblioteca hace muchos años y lo tenía en apuntes, no sé si estará por la red, desde luego es una obra magna y muy interesante.

Saludos desde la sierra madrileña.

Eduardo de Vicente dijo...

Carolvs, también intereses económicos influyeron mucho luego en que se alargara el caso pues en cierta manera La Corona se hizo con el Arzobispado de Toledo.

Saludos.

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Estoy de acuerdo en que mucho de envidias hubo en este caso. Gran obra la de Menéndez Pelayo, que tiene editada B.A.C. en dos volumenes, los números 150 y 151 de la colección y es fácil de encontrar. Un abrazo Eduardo.

mariac dijo...

Cuantos crimenes cometiò la Inquisiciòn, muchos no eran solo religiosos pues habia dinero por medio.
Un abrazo

Lorenzo "el Retronauta" dijo...

¡Caramba como se las gastaba el Santo Oficio!
No tenía ni idea que también perseguia a arzobispos. Me ha dejado de piedra. Muchas gracias por descubrirmelo.
Un saludo!

Cayetano dijo...

Este país nuestro siempre ha sido dado a excesos y a envidias. Muchas celebridades, cargos eclesíásticos, polícos, escritores... han estado en el punto de mira de los envidiosos y con frecuencia han sido víctimas de procesos injustos. No hay más que repasar nuestra historia para ver casos como este o como el de Fray Luis de León o el de Pedro de Olavide, ministro ilustrado y reformista de Carlos III.
Así nos lució el pelo. Con el miedo metido en el cuerpo, a ver quién era el valiente que exponía sus novedades en investigación o sus escritos que no fueran malinterpretados, acabando más de uno con sus huesos en la cárcel o en sitios peores.
Esta ha sido una de las razones del atraso secular español.
Un saludo.

lar-ami dijo...

Excelente trabajo. En nuestra comarca la Inquisición tuvo poco trabajo, quizás porque era pobre y habia poco que ganar. Saludos

◊ Dissortat ◊ dijo...

Un personaje al que siempre le he tenido una cierta simpatía, y desde luego que los ingresos de la sede de Toledo tuvieron mucho que ver en todo este feo asunto.

Saludos

Eduardo de Vicente dijo...

DLT, una obra interesantísima, con todo lujo de detalles sobre los considerados heterodoxos con respecto a la religión católica, aparte de este caso me acuerdo especialmente del dedicado a los jesuitas.

Un abrazo.

Eduardo de Vicente dijo...

Mariac, la inquisición, el brazo siniestro del imperio, como otros tuvieron sus KGB, CIA, etc...

Un abrazo.

Eduardo de Vicente dijo...

Lorenzo y nada menos que golpe a la cabeza del arzobispado de Toledo, el más importante en esos momentos.

Un saludo.

Eduardo de Vicente dijo...

Cayetano, muy buen análisis, esa característica debe ser muy nuestra y creo que todavía presente aunque no lo parezca, en ciertos momentos ya sacará su cabeza, difícil de cercenar.

Un saludo.

Eduardo de Vicente dijo...

Más bien Lar-ami por escasez de habitantes en la comarca, pero si ha tenido la provincia de Guadalajara importantes procesos como el de "los dexados o alumbrados".

Saludos.

Eduardo de Vicente dijo...

Dissortat, yo también se la tengo, creo que era un tipo recto e íntegro al que le buscaron las vueltas.

Saludos.

PACO HIDALGO dijo...

Excelente crónica de los sucesos que llevaron a la detención de Carranza, como una de las tropelías más del Santo Oficio, y tuvo que ser en Torrelaguna, nada más y nada menos. Saludos Eduardo.

CarmenBéjar dijo...

Brrrrr. Sólo leer el título de la entrada da repelús. Me imagino el temor de las gentes ante esta frase. Por lo que he leído parece ser que el proceso de Carranza, buen amigo de Felipe II desde su juventud y uno de los teólogos más brillantes de la España de la época (no en vano asistió al Concilio de Trento), estuvo motivado por rencillas políticas. Uno de los secretarios del rey hizo lo que pudo para empapelar al arzobispo y quitárselo de encima. Y el rey, dudoso como siempre, acabó doblegándose ante la conspiración, entre otras cosas porque Carranza traía unos aires religiosos demasiado frescos para el aislamiento impuesto en los dominios de la monarquía ante el temor de la propagación de la reforma protestante.
Saludos

Eduardo de Vicente dijo...

Paco, creo que tengo que hacer una segunda parte pues hubo como "toque de queda" en el pueblo y no permitieron salir a las gentes de sus casas hasta que no se normalizó la situación y fue conducido a prisión a Valladolid. El temor a una revuelta fue grande y también sería una de las cosas que utilizó el arzobispo en su defensa, el no haber incitado a esta, pues tenía su mando como cabeza del Arzobispado de Toledo, al que pertenecía esta villa.

Saludos.

Eduardo de Vicente dijo...

Cierto Carmen, muy viajado era Carranza también había estado en Inglaterra al servicio de María Tudor, en la pequeña vuelta del país al catolicismo.

Saludos.

ANGEL DEL MAL dijo...

mi querido eduardo...he vuelto

Eduardo de Vicente dijo...

Me alegro, ya he pasado por tu totalmente reformada casa, sin rastro de antiguas pesadillas...

Un fuerte abrazo.

RETABLO DE LA VIDA ANTIGUA dijo...

Con todo, don Eduardo, en cuestiones de ortodoxia, ni la buena relación con las personas reales bastaba para frenar el celo inquisitorial.

Saludos.

Paco Muñoz dijo...

Y digo yo estimado Eduardo, del Sr. Carranza que pasó, pues nos quedamos en la detención.

Eduardo de Vicente dijo...

Celo don Retablo que aún en Roma, donde se le trasladó, fue muy grande por parte de la inquisición española.

Saludos.

Eduardo de Vicente dijo...

Murió en Roma, absuelto poco tiempo antes de morir, el poco tiempo del que dispuso no quiso ya salir de su reclusión en el Convento de Santa María sopra Minerva de Roma, donde se traslado al salir de la cárcel del Castillo de Sant’Angelo.
Enterrado en el convento en 1993 sus restos fueron exhumados y trasladados a la catedral de Toledo.

Saludos.