sábado, 14 de mayo de 2011

EL LABERINTO DEL GENERAL

¿En qué pensaba el general MANUEL GUTIÉRREZ DE LA CONCHA, el 8 de noviembre de 1841, cuando al galope en su caballo huía de Madrid a Torrelaguna?, quizá en su padre del que siquiera se podía acordar, gobernador de la provincia de Tucumán (Argentina), que fue fusilado durante las revueltas independentistas de 1810, por lo que su madre con sus cuatro hijos pequeños volvió a España, a sus raíces y algunas de éstas estaban en Torrelaguna, aunque Manuel hubiese nacido en 1808, en Córdoba del Tucumán de esa Argentina aún por poco tiempo española.
Sí, en algún momento de la huida pensó en su padre y que no quería morir fusilado como él.
El día anterior había participado en un golpe de estado fallido junto al general DIEGO DE LEÓN para derribar la Regencia del general ESPARTERO, que acumulaba cada vez más poder, intentando nada menos que secuestrar a la niña princesa que llegaría a ser la reina ISABEL II y a la que en el fondo Espartero tenía también secuestrada y separada de su madre MARIA CRISTINA, exiliada trás su corta regencia después de morir el rey.
Su compañero de armas el general Diego de León, después de las horas de tiroteo en el Palacio Real y viendo que lo tenían perdido escapó a caballo de Madrid pero fue seguido por una tropa de húsares que lo alcanzaron en Colmenar Viejo, siendo fusilado seis días después.
Los pasos de Manuel se pierden en Torrelaguna, según las averiguaciones militares para el Consejo de Guerra que se le debía instruir, donde una tropa de militares sabiendo dónde iban fue a su captura y acercándose al ayuntamiento requiriendo al alcalde por si sabía algo de él o le había visto, éste dice que sí, que con un empleado suyo debe haber ido a ver sus tierras. Pero ya estaba camino a Florencia donde se exilió, no volviendo a España hasta dos años después cuando ya Espartero su gran enemigo estaba en horas bajas y sería obligado a dejar de ser el regente y exiliarse también.
Manuel siguió participando ampliamente en la política española y gozando de los favores de la ya reina Isabel II, pues la madre de está vió con buenos ojos ese intento de secuestro, que le nombraría Marqués del Duero y murió mucho después en 1874, con 66 años y una bala en el corazón durante un enfrentamiento con los carlistas en los preliminares del ataque a Estella, al que como buena fama de estratega y militar que tenía, le habían pedido que se reincorporara en el cuerpo de mando del ejército.


Muerte del Marqués del Duero (Montemuro, 27 - 6 - 1874). Cuadro pintado por Joaquín Agrasot y Juan, en 1884.

Por último como muestra de su relación con el pueblo, en el que residió en temporadas, existe en documentos históricos, una instancia dirigida en su nombre al director general de la Administración Militar de fecha 15/2/1865, solicitando la cantidad a la que se tasó el arreglo de su casa en Torrelaguna, que sirvió para Hospital Militar.
Por las fechas este hospital improvisado fue para los soldados enfermos que vigilaban a los presos por la construcción de la presa del Pontón de la Oliva, tiempo en el cual se dieron bastantes epidemias.

19 comentarios:

Cayetano dijo...

Tiempos revueltos de "espadones" golpistas donde los militares resolvían con las armas que les habían confiado los ciudadanos asuntos que eran competencia de todos. Y Torrelaguna, testigo de esos agitados tiempos.
Un saludo.

Eduardo de Vicente dijo...

La debilidad de la monarquía borbónica que había empezado antes de la Guerra de la Independencia nos deparó este siglo, lleno de pequeñas guerras civiles, las carlistas, asonadas, independencias de las repúblicas sudamericanas y todo esto se alargaría hasta la guerra civil de 1936.

Saludos, Cayetano.

PACO HIDALGO dijo...

Vaya, hijos de españoles nacidos en Argentina (criollos) que son golpistas en la incipiente España liberal: nada menos que intentar secuestrar a la reina niña y enfrentarse al todopoderoso Espartero. Y al final, nada menos que Marqués de Duero. No conocía ese lienzo de Agrasot. Un abrazo, Eduardo.

mariac dijo...

Segun un dicho no hay un politico acabado que un politico muerto, (dice màs o menos) todos vuelven despues de haber caido en desgracia, la gente tiene la memoria corta...
Un saludo

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Así es, amigo, una excelente continuación al tiroteo del palacio Real que he publicado. Siempre Torrelaguna en candelero. Excelente también el cuadro de Agrasot, por cierto, valenciano. Un abrazo.

Eduardo de Vicente dijo...

El cuadro está en el Palacio del Senado, Paco. Si, Manuel era un criollo, aunque vino a España después de la desgracia de su padre siendo un niño de corta edad. Escapó de Espartero por los pelos.

Un saludo.

Eduardo de Vicente dijo...

Mariac, en el fondo de esta intentona del secuestro de Isabel y otros hechos que se produjeron también estaba de acuerdo su madre, María Cristina, exiliada en esos momentos por el poder de Espartero.

Un saludo.

Eduardo de Vicente dijo...

Dlt, sirva esta entrada para completar un poco el tema, buena defensa montó el comandante Dulce y sus alabarderos en el Palacio Real, que frustraron las intenciones de los generales León y De la Concha.
El cuadro de Agrasot me encanta, refleja el hecho y el momento de la batalla de una forma especial.

Un abrazo.

CAROLVS II, HISPANIARVM ET INDIARVM REX dijo...

Tiempos románticos y de las últimas hazañas y aventuras aquellos de las guerras americanas, las revueltas contra los gobiernos isabelinos y las guerras carlistas...¿quizá se refubio en alguna casa o posada de Torrelaguna?

Un saludo.

Eduardo de Vicente dijo...

Carolvs, existe un oficio-carta, entregado por el destacamento que vino en su busca al alcalde de Torrelaguna, para si viera al general De la Concha se lo entregara y en el viene a decir que se presentase inmediatamente que reciba las comunicación en la Corte.
Solo estaría unas horas en Torrelaguna pues tenía casa, imagino se pertrecho de víveres y dinero para partir-huir a Florencia donde se instaló durante sus dos años de exilio.

Saludos, ¿qué tal lo pasaste por Turín?.

larami dijo...

Convulso fue el siglo XIX que marcó el devenir de nuestra comarca con las Desamortizacioens. Saludos

CarmenBéjar dijo...

Como para no poner pies en polvorosa. Menos mal que el general pudo huir a tiempo porque si no hubiese acabado como Diego de León. Lo que me hace gracia es que todos estos personajes, generalotes entre otros, tienen su calle dedicada en Madrid. Gutiérrez de la Concha no sería una excepción, supongo.

Saludos

Pedro de Mingo dijo...

Pienso que si se hubiera llevado a Isabel tampoco se hubiera perdido mucho a juzgar por los logros de su reinado. Sin duda este tipo de aventuras sólo podían darse en estos tiempos románticos.

Un abrazo :-)

Eduardo de Vicente dijo...

Un tema Larami, el de las Desamortizaciones que tocare en algún momento, cuando tenga más documentación.

Saludos.

Eduardo de Vicente dijo...

Tiene la calle dedicada Carmen, como Marqués del Duero y una estatua ecuestre donde acaba en el Paseo de la Castellana.
Espartero no tuvo piedad con Diego de León, tampoco creo la hubiese tenido con él.

Un saludo.

Eduardo de Vicente dijo...

El intento de secuestro de Isabel, junto con algún levantamiento que creo hubo en el norte era para hacerse con el poder y hechar a Espartero pero su intención era que ella siguiera de reina, después cuando Espartero ya no estaba sería bien recompensado.
Isabel II desde pequeña fue una marioneta en manos de todos, luego en su mayoría de edad no supo hacerse debidamente con las riendas del país y lo siguió siendo.

Un abrazo, Pedro.

CAROLVS II, HISPANIARVM ET INDIARVM REX dijo...

En Turín muy bien, con una persona muy especial para mí ;D...eso si un bochorno y un calorazo que no veas

Galeote dijo...

Eduardo, ayer me hice seguidor de tu blog (disculpa mi tuteo) porque al ser la historia una de mis pasiones, me han encantado todos los temas que hasta ahora he visto máxime, cuando he leído el tema del General Concha donde se menciona a Espartero y Diego de León, ya que no he podido por menos de recordar a Zumalacárregui y al tigre del Maestrazgo como le apodaban a Cabrera.
Un excelente blog cultural en todo su contenido, te felicito.
También te doy las gracias por ser seguidor de mis poemas.

Un cordial abrazo, Juan.

Eduardo de Vicente dijo...

Realmente Galeote una época apasionante de la historia española, momento este en que los carlistas debían estar con pocas fuerzas y no supieron aprovechar estos enfrentamientos entre liberales y conservadores isabelinos.

Un abrazo.