domingo, 23 de enero de 2011

AUTOS DE FE

En el Archivo Histórico Nacional, Sección: Tribunal de distrito de la Inquisición de Toledo, se conservan diferentes Autos de Fe que debieron sufrir algunos vecinos del pueblo por diversos motivos, entre ellos he encontrado el de Gerónima, a la que ya dediqué una entrada del blog: "...PERO HABERLAS HAYLAS", aunque todavía no he llegado a saber de su condena.
La Inquisición debía de estar entretenida y no la faltó trabajo pues hasta nos juzgó a un alcalde por abuso del poder.


Proceso de fe de Alonso de Salazar, clérigo presbítero y comisario del Santo Oficio en Torrelaguna (Madrid), por vivir amancebado con su criada, de nombre María. Año 1659.

Proceso de fe de Antonio de Sacedo, vecino de Tordelaguna (Torrelaguna, Madrid), por palabras escandalosas. Año 1602.

Proceso de fe de Antonio Martínez, mozo soltero hijo de Francisco Martínez sacristán de Orozco, maestro de capilla, natural de Valdemaro y vecino de Torrelaguna, por palabras escandalosas. 1627

Proceso de fe de Catalina de Bustos, mujer de Francisco Vázquez, vecino de Torrelaguna, por palabras escandalosas. 1563

Proceso de fe de Gerónima, hospitalera del hospital de San Bartolomé de Torrelaguna (Madrid), por hechicería. 1616. Código de referencia: ES.28079.AHN/1.1.49.3//INQUISICIÓN,87,EXP.5

Proceso de fe de Pedro Gutiérrez, hijo de Catalina Martínez, labrador y vecino de Torrelaguna (Madrid), por blasfemias. 1646

Proceso de fe de Francisco González, tendero, vecino de Torrelaguna (Madrid), por blasfemias. 1533

Proceso de fe de Fernando de Madrid, hijo del difunto Fernando González de Madrid, vecino que fue de Torrelaguna, por judaizante. 1491.
Código de ref. ES.28079.AHN/1.1.49.3//INQUISICIÓN,164,EXP.2

Proceso de fe de Diego Ruiz de Ribera, presbístero, natural y vecino de la villa de Pedrezuela, junto a Torrelaguna (Madrid), por herejía. 1648

Proceso de fe de Diego de Villarroel, zapatero, vecino de Torrelaguna (Madrid), por blasfemia. 1546

Proceso criminal de Diego de Paredes, familiar del Santo Oficio y vecino de Torrelaguna, por injurias hacia Miguel de Córdoba. 1562

Proceso criminal de Juan de Valdés y Díaz, familiar del Santo Oficio y vecino de Torrelaguna, por los abusos que cometió mientras ostentaba los cargos de alcalde y regidor de la dicha villa. 1619

8 comentarios:

La Dame Masquée dijo...

Vaya! También entendía la Inquisición en casos de abuso de poder? Oh, largo era su brazo.
Pero mire qué bien nos vendría ahora, jiji.

Buenas noches, monsieur

bisous

JOSE EDUARDO DE VICENTE GARCIA dijo...

En vez de procesos de fe se llaman procesos criminales, los dos últimos casos, y fueron realizados por miembros que pertenecían a ella.

Que tenga feliz noche madame, bisous

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Hombre es que lo de Alonso de Salazar, el presbítero y comisario del Santo Oficio, no tiene nombre. Eso se llama probar su propia medicina. Un abrazo.

Cayetano dijo...

Abuso de poder o de autoridad, vivir amancebado con la criada...¿de quién hablan? ¿Del propio clero? Me temo que no y que estos procesos obedecen a la ley del embudo: lo ancho para mí, lo estrecho para ti. Quien hace la ley...
Un saludo.

larami dijo...

La historia muestra que no hemos cambiado tanto, al menos en sentimientos y actitudes. Se repiten situaciones y por las mismas causas. Un abrazo amigo.

JOSE EDUARDO DE VICENTE GARCIA dijo...

Me temo que el mayor castigo se lo llevaría Fernando de Madrid por judaizante, eran los casos más perseguidos. Respecto a Gerónima, la inquisición española era más "benévola" que la europea con las brujas y las penas solían ser embargo de bienes y destierro de la población.
Los dos últimos casos, como el del alcalde no están mal, al ser miembros de la propia Inquisición, juzgarles por abuso del poder, como dice DLT con el prebístero amancebado "probaron de su propia medicina".

Un saludo y gracias por vuestros comentarios para Dlt, Cayetano y Larami.

Gema dijo...

La inquisición como siempre metida en todo.

Muchos Besos y feliz semana :)

JOSE EDUARDO DE VICENTE GARCIA dijo...

Gema, era el brazo de la ley de esos tiempos.

Los mismos deseos, besos.