martes, 9 de febrero de 2010

GRINGO NO DEBISTE CRUZAR EL MATACHIVOS


En tiempos no tan remotos, la chiquillería del pueblo se entretenía matando ratas en los numerosos viveros que tenía el arroyo, que, por entonces eran de tierra sus orillas.
Poco era lo que se necesitaba para montar batallas, expediciones, safaris o tiroteos;
bastaba un palo que podía hacer de rifle o espada y con el que te cargabas pistoleros, indios, leones, romanos o piratas sin piedad.
Subir a La Varguilla para bajarse unos murciélagos de Las Minas o unas culebras y ranas del arroyo para asustar a las chicas; echar a pedradas a los perros asilvestrados que pululaban, para llevarse algo a la boca, por La Rebusca, nada tenían que envidiar a las películas de Tarzán que nos veíamos en el cine Paypekan.

SI EL CAPITÁN TRUENO PUDIERA VENIR
NUESTRAS CADENAS SALTARÍAN EN MIL...

A BORDO DE SU BARCO
SUBIRÍAMOS TÚ Y YO
PERSEGUIDOS POR LOS AÑOS
DESDE QUE ÉL NOS DEJÓ.

EN OCEÁNOS DE TEBEO,
CON ESPADAS DE PAPEL,
HARÍAMOS A LOS PIRATAS RETROCEDER...
(Asfalto, "Ven Capitán Trueno")

1 comentario:

Eduardo dijo...

Dedicado a KASKU, por el comentario del foro.